ADICCIÓN A INTERNET |
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Atrapados
en la Red.
9/Junio/2002
La adicción a Internet es tan real que puede llegar a romper un matrimonio,
empeorar el rendimiento escolar de los jóvenes, o provocar la pérdida del puesto
de trabajo. En los EE.UU., siempre a la cabeza en nuevas tecnologías y sus
patologías, son ya miles los internautas que sufren, en mayor o menor medida,
estos síntomas.
Las nuevas tecnologías de la información están transformando los comportamientos
sociales con una rapidez desconocida anteriormente en la Historia de la
Humanidad. Esto está provocando nuevos hábitos y disfunciones en los individuos,
que forman una nueva clase social mundial, "los conectados". La adicción a la
Red ha sido uno de las problemas detectados entre los usuarios de Internet.
Los especialistas médicos intentan estudiar y ponerse de acuerdo en la
definición de la patología y sus síntomas. Mientras se intenta llegar a un
consenso médico en estas materias, un tribunal del estado norteamericano de
Florida ya ha tenido en cuenta la adicción de una mujer a Internet a la hora de
quitarle la custodia de su hija. Pamela Albrige, una internauta de Lake County,
sólo podrá visitar a la niña los fines de semana, ya que es incapaz de cuidarla
debido a que su adicción le obliga a pasar decenas de horas delante del
computador.
Internet, el lugar donde se puede ser
Internet es un medio anónimo. La Red permite a sus usuarios entrar en contacto
con otras personas, en cualquier lugar del mundo y en todo momento, sin
necesidad de descubrir datos personales como sexo, la edad, la raza o la
profesión que condicionan las relaciones sociales en el mundo real.
Cualquier internauta puede presentarse en la Red no como es en realidad, sino
como siempre ha soñado ser. Este fenómeno, que se presenta de forma
particularmente intensa en el chat, permite jugar y experimentar con una
libertad que no ofrece la vida cotidiana.
En la Red cualquier transformación es posible. Un hombre puede jugar a ser mujer
y viceversa. Es posible jugar con las elecciones sexuales o confesar los más
ocultos secretos a una amistad cultivada por chat sin temor a represalias.
Además, al estar organizada por comunidades de intereses, Internet permite
relacionarse con cualquier tipo de persona, permitiendo al usuario elegir a sus
amistades, confidentes, amigos, e incluso amores, de entre todo el universo de
internautas. Esto provoca que, casi con total seguridad, cualquier persona que
busque, encontrará a su media naranja o a su amigo del alma a través de la Red.
Relacionarse virtualmente es muy fácil. La inexistencia de ciertas ataduras, y
la concentración de millones de personas concentradas en la Red muy organizadas
por intereses y gustos, permite al internauta descubrir su yo más oculto sin
ningún miedo, y con la seguridad de encontrar mucha otra gente con intereses
similares.
Pero es esta enorme facilidad lo que puede provocar problemas de adicción. Vivir
dentro de la Red puede ser tan fácil, que mucha gente prefiera conectarse a
salir a la calle. Cuando esto ocurre, un posible desorden adictivo a Internet se
está gestionando.
Del balcón a la ventana...del navegador
Según se recoge en el libro "Caught in the Net" (de la doctora y especialista en
esta materia Kimberly S.Young), existen tres fases de adicción a la Web. Primero
el novato aprende a usar Internet, los grupos de noticias y el chat, y se
entusiasma por ellos. En una segunda fase, el usuario se integra en comunidades
virtuales. En una tercera etapa, el adicto huye del mundo real para refugiarse
en el mundo virtual.
La primera fase, fascinación por las facilidades que ofrece Internet como
herramienta, afecta a una cuarta parte de los internautas, pero en absoluto
puede considerarse una adicción. La integración en comunidades virtuales tampoco
puede considerarse negativa.
Solamente en una tercera fase, cuando por pasar más tiempo conectado se dedica
menos a los amigos y la familia, y se reduce la vida social y la actividad
física, se puede hablar de adicción.
En este punto, la ventana del navegador actúa como un filtro entre el internauta
y la realidad, impidéndole ver lo que le rodea. Habituados a utilizar la ventana
del navegador para percibir la realidad, al internauta le cuesta más mirar cada
vez a su alrededor. El adicto mira la pantalla buscando respuestas a quién es y
qué desea ser, sin darse cuenta que las respuestas que recibe están deformadas.
Dicho de una forma más sencilla, cuando se prefiere conocer la realidad más
inmediata a través de la ventana del navegador, en lugar de asomarse al balcón,
se presenta un problema. Conocer y socializar por Internet es muy positivo,
siempre y cuando no se pierda el contacto con la realidad.
Otro sector del gremio médico rechaza un análisis tan alarmista de esta llamada
"adicción". La licenciada Silva, psicóloga del consultorio argentino online
Psilinea, considera que "no hay motivos para la alarma. Hace dos décadas se
hablaba de adicción a la televisión por pasar tres o cuatro horas mirándola. Hoy
ya nadie se preocupa por ello".
Adictos al cibersexo
La adicción a Internet es un problema creciente. Algo lógico ya que el
porcentaje de población conectada a la Red aumenta rápidamente. Un estudio
realizado a principios de año en España por el sindicato de enfermería SATSE
revelaba que la adicción a Internet es una de las nuevas enfermedades ligadas al
estilo de vida de las grandes ciudades. Este estudio concluye que el uso abusivo
de Internet puede inducir a ciertas personas a la compra compulsiva, adicción al
juego, o alterar su vida sexual y hábitos alimentarios.
Según el informe de la SATSE, el problema de dependencia comienza cuando una
persona no se conecta para buscar información, o realizar tareas concretas, sino
como una forma de evadirse de los problemas. El informe, que fue ampliamente
difundido por la prensa nacional, proponía un método para superar la adicción.
El sistemas de reeducación comenzaba con un periodo total de abstinencia, para
luego limitar el tiempo de conexión a una o dos horas diarias, preferiblemente
en compañía de alguien. Tampoco se recomendaba comprobar más de una vez al día
el correo electrónico ni conectarse a las noches.
Sin embargo, no todo en la Red es peligroso. La mayor parte de los adictos a
Internet lo son únicamente a un tipo muy concreto de páginas, chat y foros: las
pornos.
Un estudio realizado el año pasado por un grupo de psicólogos de las
Universidades de Stanford y Duquesne calculaba en, al menos, 200.000 los
norteamericanos adictos al sexo cibernético. La investigación, realizada
mediante una encuesta a más de 13.500 internautas, destacaba que las personas
que frecuentaban las páginas y chat pornos en la Red tenían más problemas para
relacionarse con personas del sexo opuesto que aquellos que las visitaban
esporádicamente o nunca.
Los investigadores que realizaron este proyecto estimaron en más de 20 millones
los norteamericanos que visitaban direcciones pornográficas, por lo menos, una
vez al mes. De ellos, sólo aquellos que pasaban más de 11 horas semanales en
direcciones sexuales, fueron considerados "adictos al sexo". En total 200.000.
"No existen adictos a Internet. Existen adicto al juego, al sexo, a la
pornografía, a las compras... e Internet ofrece a estos enfermos un canal para
satisfacer sus adicciones. Internet es un medio, una herramienta, ... pero los
desordenes adictivos, en mucho casos, son anteriores a Internet y no tiene nada
que ver con ellos. En gran parte, los supuestos "adictos" a Internet utilizan
esta herramienta para satisfacer con gran facilidad sus necesidades "off-line",
afirma la la Licenciada Silva del consultorio Psilinea.com.ar.
¿Eres tú uno de ellos?
La adicción a Internet es un comportamiento aún poco estudiado por la Medicina
y, por lo tanto, resulta difícil establecer el límite entre afición y adicción a
la Red. Resulta complicado establecer un diagnóstico, pero sí existen actitudes
que pueden indicar una cierta dependencia. Este test le ayudará a saber su nivel
de dependencia.
¿Tiene acceso a Internet desde más de un puesto? (trabajo, casa, WAP,
televisión,....?
¿Comprueba su cuenta de correo electrónico de forma diaria?
¿Comprueba su cuenta de correo electrónico dos o más veces al día?
¿Suele tener problemas con su familia por la factura telefónica?
¿Le han llamado la atención en el trabajo por el uso incorrecto de Internet?
¿Cuándo sale de viaje, siente la necesidad de comprobar su correo electrónico?
¿Se suele acostar demasiado tarde por estar navegando o chateando?
¿Suelen ser "los websites" un tema habitual de las conversaciones con sus amigos
y la familia?
¿Ha cambiado hábitos cotidianos desde que se conectó?
¿Le angustia no poder contestar todos los correos electrónicos al momento?
¿Se enfada cuando una página no se carga o su proveedor de acceso a Internet
falla?
¿Pierde la noción del tiempo cuando está navegando?
La preguntas hacen referencia a algunos de los síntomas que suelen presentar los
adictos a Internet. Si sus respuestas son mayoritariamente SI debería
reflexionar sobre si la Red influye demasiado en su vida. Puede conseguir más
datos sobre los síntomas en webs como www.netaddiction.com o buscando en
www.adiccions.org.
Reportaje de EMOL.COM
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